Bautizo de “Margocita”: el arpa de Margot Loyola que sigue viva en la formación de estudiantes del IMUS PUCV
Con una amplia participación de estudiantes, académicos, cultores y músicos vinculados a la tradición del arpa, el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó, el miércoles 24 de junio de 2026, la ceremonia de bautizo del arpa “Margocita”, instrumento que perteneció a Margot Loyola y que, tras un proceso de restauración, volvió a integrarse a la vida académica del IMUS PUCV.
La actividad, desarrollada en el Aula Margot Loyola del Instituto de Música, puso en valor la vigencia de este instrumento dentro de la formación musical y de las tradiciones culturales del país.
La académica de Cultura Tradicional del IMUS PUCV, Viviana Morales, destacó que la recuperación de “Margocita” ha permitido ampliar su uso, integrándose también a procesos de enseñanza de otras disciplinas.
“Luego de buscarla durante cinco años, el arpa ‘Margocita” volvió al Instituto y hoy forma parte del aprendizaje de estudiantes del IMUS, pero también de algunas carreras del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje, como Pedagogía en Castellano y Pedagogía en Inglés, entre otras disciplinas. Nos llena de alegría ver que este instrumento continúa vivo y acompañando la formación de nuevas generaciones de manera transversal”, señaló.
De esta manera, el regreso y uso permanente de “Margocita” en las aulas contribuye a concretar uno de los anhelos que impulsó Margot Loyola a lo largo de su trayectoria: la preservación y enseñanza del arpa tradicional chilena.
Otras arpas que mantienen viva la tradición
Además del bautizo de “Margocita”, la ceremonia contempló la presentación y bendición de otras seis arpas pertenecientes a estudiantes, docentes y cultores vinculados a la tradición arpística, evidenciando la vigencia de este instrumento y su transmisión entre distintas generaciones.
Entre ellas, Morales destacó especialmente la historia detrás de “Chelita”, instrumento proveniente de Colliguay. “Es un arpa que habría enorgullecido a Margot Loyola. Proviene de una agrupación compuesta por niñas de Colliguay que retomaron esta tradición después de muchos años, concretando un anhelo que ella impulsó para ese territorio”.
La jornada también contó con palabras del investigador y Premio Nacional Margot Loyola 2025, Juan Estanislao Pérez, quien destacó el significado simbólico y cultural de este tipo de ceremonias.
“Este acto reconoce al instrumento no como un mero objeto, sino como una creación humana con una enorme trascendencia. El arpa se adscribe a una historia y a la vida de quienes la poseen y la hacen sonar”, señaló.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ocurrió cuando los padrinos y madrinas de las distintas arpas leyeron coplas dedicadas a sus instrumentos, evidenciando el vínculo afectivo y la sensibilidad que los músicos establecen con los instrumentos.
La ceremonia concluyó con la interpretación de repertorio tradicional a cargo de Javiera Contreras, Ámbar Tobar, Viviana Morales y Rodrigo Ormeño, además de las agrupaciones Semillitas Corraleras de Colliguay y Meliche del Instituto de Música.
Las presentaciones fueron acompañadas por bailes de cueca a cargo de la Fundación Cullpohue de Quilpué, dando cierre a una jornada que celebró la vigencia del instrumento, su transmisión y su presencia activa en la formación musical y la cultura tradicional.
Por Sandra Rojas
Facultad de Filosofía y Educación







