Estudiantes del Instituto de Música PUCV destacan en la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil de Chile
La presencia de estudiantes y egresados del Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en importantes espacios artísticos nacionales continúa consolidándose. Actualmente, Luciano Chamorro, en violoncello, y José Arancibia, en contrabajo, forman parte de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil de Chile (OSNJ), una de las agrupaciones formativas más relevantes del país.
Ambos músicos han participado recientemente en conciertos realizados en distintos escenarios nacionales, entre ellos el Centro Cultural CorpArtes, interpretando obras de Tchaikovsky, Mahler y Beethoven bajo la dirección del reconocido director chileno, Paolo Bortolameolli. Asimismo, la orquesta se presentó el pasado 2 de mayo en la Universidad Técnica Federico Santa María y próximamente realizará un concierto el 30 de mayo en el Teatro Municipal de Viña del Mar.
Para los jóvenes intérpretes, ser parte de la OSNJ representa una meta importante dentro de su formación musical y una experiencia profundamente enriquecedora tanto en lo artístico como en lo humano. “Formar parte de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil para nosotros es vital. Es uno de los espacios a los que aspiramos cuando estudiamos la carrera. Es un espacio inmerso en la cultura y el lenguaje de la orquesta sinfónica”, señalan.
La experiencia les ha permitido trabajar junto a destacados directores nacionales e internacionales, además de desenvolverse en distintos escenarios y fortalecer redes de colaboración musical. “Poder conocer diversos directores, experimentar la sonoridad de distintos teatros y generar nuevas amistades y espacios para hacer música ha sido muy significativo”, agregan.
En sus testimonios, los estudiantes también destacaron el rol fundamental que cumple la formación entregada por el Instituto de Música PUCV, especialmente a través del acompañamiento de sus docentes y la sólida preparación teórica y práctica de la carrera.
Finalmente, ambos músicos compartieron una reflexión dirigida a las nuevas generaciones de estudiantes, invitándoles a construir comunidad desde la vocación y el compromiso humano. “Todos tenemos la capacidad de pertenecer a un colectivo o crear uno. Solo se necesitan valores como el respeto, la solidaridad, la empatía, la humildad y la gratitud. Y, por supuesto, que lo que hagamos sea por vocación y no solo por profesión”, concluyen.
Por Florencia Basualdo
Facultad de Filosofía y Educación




