José Arancibia Toledo obtiene segundo lugar en concurso de solistas de la OSNJ
José Arancibia Toledo, estudiante del Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, obtuvo el segundo lugar en el Concurso de Solistas de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ), con su interpretación del Divertimento Concertante del compositor italiano Nino Rota.
El reconocimiento es resultado de un exigente proceso de preparación de dos meses, periodo en el que José Arancibia debió compatibilizar el estudio de la obra con sus responsabilidades académicas y constantes viajes a Santiago. “El proceso de preparación fue intenso, emotivo y consciente. Intenso por el poco tiempo que había para resolver el Divertimento Concertante de Nino Rota; emotivo por las personas que estuvieron presentes en el proceso y los momentos especiales que surgieron; y consciente por el proceso de maduración y las diversas etapas técnicas e interpretativas que me entregó el estudio de la obra”, señaló.
La preparación implicó también un importante trabajo de reflexión en torno a las decisiones interpretativas de la pieza. Para José, el resultado obtenido significó una valoración de la propuesta musical que construyó durante los meses previos al concurso. “Durante el estudio tuve que cuestionar muchas decisiones interpretativas y no sabía si iban a gustar a la comisión evaluadora. Con el resultado me di cuenta de que sí, y eso me genera una gran alegría y gratitud, porque muchas de esas decisiones las tomé recordando enseñanzas de profesores, colegas, amigos y cercanos”, expresó.
Asimismo, el estudiante destacó el papel que ha tenido su formación en el Instituto de Música PUCV para enfrentar este tipo de desafíos artísticos. “La formación recibida ha contribuido de manera fundamental, porque es el contenido teórico llevado a la práctica: desde el análisis, la performance y la estética, hasta la técnica instrumental y la calma. Cada desafío musical es una nueva oportunidad para aplicar los contenidos estudiados en la carrera”, concluyó.
Por Florencia Basualdo
Facultad de Filosofía y Educación




