Orquesta Infantil PUCV ofreció concierto que reunió el talento de los más jóvenes del Conservatorio de Música
Con una presentación marcada por el entusiasmo, el compromiso y el trabajo colaborativo, la Orquesta Infantil PUCV realizó un concierto en el Instituto de Música, instancia que permitió a las y los estudiantes más jóvenes del Conservatorio compartir con el público los avances de su formación musical.
La agrupación, integrada por niñas y niños entre 9 y 12 años que estudian instrumentos de cuerda frotada, forma parte de una iniciativa que busca complementar el aprendizaje individual mediante la práctica orquestal, fortaleciendo habilidades musicales y el trabajo en conjunto desde las primeras etapas de formación.
La académica del Instituto de Música PUCV y directora de la Orquesta Infantil, Fabiola Paulsen Muñoz, explicó que esta iniciativa nació como un apoyo al proceso formativo de las y los estudiantes. «Esta orquesta reúne a los más pequeñitos del Conservatorio que estudian cuerda frotada. Es una agrupación que nace para acompañar el proceso de estudio del instrumento, porque este se trabaja de manera individual. Al ser procesos tan largos, es muy importante ir ordenando y direccionando la manera de tocar en grupo», señaló.
Asimismo, destacó el crecimiento que ha experimentado la agrupación desde su creación el año pasado. «Este grupo comenzó el año pasado y hoy ya somos ocho integrantes. Extiendo la invitación a todos los profesores para que integren a sus estudiantes a la orquesta, porque participan niños y niñas desde los 9 hasta los 12 años», indicó.
Respecto al concierto, la académica valoró el compromiso demostrado por las y los integrantes, quienes ensayan solo una vez por semana. «Salió súper bien. Los chicos ensayan solo una vez a la semana, que incluso para una orquesta de adultos es muy poco. Lograron un muy buen trabajo y estoy muy contenta porque todo resultó bien. Además, a ellos les gusta mucho el repertorio, así que quedé muy satisfecha con la presentación», comentó.
La actividad permitió evidenciar el desarrollo artístico de las y los estudiantes del Conservatorio y reafirmó el valor de las experiencias musicales colectivas como parte fundamental de su formación, promoviendo la disciplina, la escucha y el trabajo colaborativo desde edades tempranas.
Por Florencia Basualdo
Facultad de Filosofía y Educación






