Profesora del IMUS Valeria Valle realizó pasantía en Canadá
Una residencia artística en Canadá permitió a la profesora del Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Valeria Valle Martínez, profundizar el trabajo que desarrolla en la intersección entre arte y ciencia, explorando el uso de datos científicos en la creación musical y el estudio de los ecosistemas marinos.
La experiencia se desarrolló en el marco de su doctorado en Estudios Mediales. En esta línea, la académica ha desarrollado parte de su investigación en la Fundación San Ignacio del Huinay de la PUCV, donde participó en el programa PRODIGY, a cargo del Dr. Philippe Tortell de la University of British Columbia. Este trabajo le permitió posteriormente postular a una residencia artística en Ocean Networks Canada, junto con la University of Victoria, para desarrollar el ArtScience Program, financiado por las Queen Elizabeth Scholarships.
“Esto me ha permitido poder desarrollar y profundizar no solamente mis estudios en hacer música con datos científicos, sino que también en establecer vínculos institucionales con las universidades de Canadá y otros lugares del mundo”, señaló la profesora Valle.
Uno de los focos de su trabajo es el sonido como medio de transmisión de información. Desde las ciencias, este permite realizar monitoreos y estudiar, entre otros aspectos, la conducta de las especies, la geolocalización de mamíferos marinos como las ballenas y los efectos de la contaminación acústica producida por la actividad humana.
“La idea es que las obras, como están basadas en hechos científicos, permiten conectar de forma concreta con estas problemáticas y plantearlas en un formato accesible al público para que pueda comprender la importancia y el valor de cuidar estos ecosistemas”, explicó.
La residencia convocó a artistas de Canadá y de otros países como Alemania e Italia. Para Valle, el intercambio permitió conocer distintas formas de estudiar los ecosistemas y comprender cómo los cambios provocados por la actividad humana afectan a la fauna, la flora y las condiciones físicas del océano.
“Lo más importante de esta experiencia es haber aprendido de otros científicos, de otros artistas”, destacó la académica, quien valoró especialmente el trabajo colaborativo con especialistas de las ciencias oceanográficas. “La forma de pensar el diálogo, de desarrollar los proyectos, de comprender desde la visión de otra disciplina cómo podemos cuidar y comprender nuestros ecosistemas marinos ha sido muy relevante”, agregó.
Como parte de la residencia se realizaron conciertos y un curso de biofonía, además de la creación de Exquisite Corpse, obra basada en neutrinos desarrollada mediante un proceso de cocreación entre artistas y científicos. La dinámica consistió en intercambiar los trabajos entre los participantes para construir una obra colectiva.
“Fue muy hermoso porque de verdad te permite comprender la ductilidad y lo variable que es la posibilidad de crear en forma colaborativa con personas de otras disciplinas”, comentó.
La experiencia permitió a la profesora del IMUS ampliar su trabajo en torno a la creación musical con datos científicos y generar nuevos vínculos con instituciones académicas y científicas de Canadá, fortaleciendo una línea de investigación que articula las artes, las ciencias y la comprensión de los ecosistemas marinos.
Por Sandra Rojas
Facultad de Filosofía y Educación






