Rafael Oyarzún: la música como puente de transformación en la Amazonía Peruana
El músico y gestor cultural Rafael Oyarzún, Alumni del Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, ha dedicado los últimos 15 años de su vida profesional a la transformación social en la Amazonía Peruana, impulsando proyectos que utilizan la música como herramienta de integración y ejercicio de derechos culturales para niñas, niños y jóvenes. Hoy, es director de Ecosistema Sinfónico, organización que trabaja en comunidades rurales y periurbanas de la provincia de Maynas, y que se ha convertido en un referente de participación cultural y social en territorios históricamente excluidos. “Mientras haya música hay esperanza”, sostiene Oyarzún, quien ha logrado articular orquestas comunitarias en zonas con baja oferta cultural y educativa.
Tras finalizar sus estudios en la PUCV, Oyarzún inició su camino con el proyecto “La Magia de un Piano por el Amazonas” (2009-2012), que consistió en llevar un piano vertical por pueblos y comunidades nativas asentadas en los ríos Ucayali, Nanay y Amazonas. Desde entonces, su trabajo se ha expandido en distintas áreas: director de la Banda Sinfónica Infantil Juvenil Kukama de Padre Cocha, fundador y director titular de las bandas sinfónicas comunitarias de Padre Cocha y Santo Tomás, docente en el Instituto de Formación de Adolescentes y Niños Trabajadores del Perú, profesor de Música en la Escuela de Formación Artística Pública de Iquitos, además de ser reconocido como Personaje Ilustre de la Provincia de Maynas en 2023 y condecorado por el Congreso y el Ministerio de Cultura del Perú en 2025. También ha sido cuatro veces ganador de las Becas de Iniciativas Educativas para América Latina y el Caribe, otorgadas por la Cornell University.
“Nos animó la falta de espacios y oportunidades de las infancias y adolescencias más postergadas y desplazadas por el proyecto de desarrollo nacional y mundial, en medio de un paisaje natural, humano y ancestral tan rico y diverso”, explica Oyarzún sobre el nacimiento de Ecosistema Sinfónico.
El trabajo de Oyarzún ha sido reconocido tanto por instituciones culturales como por las comunidades amazónicas. Sin embargo, afirma que no ha sido fácil: “Hacer transformación social en el territorio peruano, no ha sido tarea sencilla. La cultura y sociedad amazónica es diametralmente opuesta a la chilena. Pero mientras haya música, hay esperanza”. A pesar de las dificultades, su proyecto ha permitido la formación de más de 40 estudiantes en clarinete, trompeta, saxofón, percusión, corno, flauta traversa, tuba y trombón, fortaleciendo la oferta cultural en zonas vulnerables y fomentando el acceso a becas y oportunidades de formación.
Con una mirada amplia sobre su experiencia fuera de Chile, Oyarzún invita a los jóvenes a atreverse a salir de su zona de confort: “Salir de nuestra zona de confort nos enseña la importancia de desprendernos para poder optar a obras altruistas, pertinentes a las problemáticas de la vorágine social actual, que permitan una lectura realista, así como el diseño de utopías de cambio”.
El músico destaca que su paso por la PUCV fue fundamental en la construcción de este camino. “Estudiar en la PUCV significó para mí un espacio espiritual y político que sentó las bases de mi estética profesional y de mi orientación abocada a las comunidades amazónicas en la época actual”, señala.
Red Alumni PUCV